Costos
Cómo calcular el costo real de una prenda con envío y gastos
Distribuí el envío de una compra, diferenciá consumibles de gastos operativos y evitá calcular ganancias sobre un costo incompleto.
El precio del proveedor es solo una parte del costo. Para medir rentabilidad necesitás una regla clara para distribuir el envío y separar los costos directos de los gastos generales del negocio.
En pocas palabras
- Elegí una regla de distribución y aplicala de forma consistente.
- No mezcles el costo del producto con todos los gastos del local.
- Registrá consumibles por unidad cuando dependen de cada venta.
- Conservá costo de compra, envío y costo total como datos separados.
Qué forma parte del costo real
El costo real reúne lo necesario para que una unidad llegue a estar disponible para vender. Empieza por el precio de compra y suma los costos directos de adquisición, como el transporte desde el proveedor.
Mantener esos componentes separados mejora el análisis. Podés ver cuánto aumentó el envío, comparar proveedores y corregir una compra sin perder el costo original de la prenda.
- Costo informado por el proveedor.
- Envío o flete de la compra.
- Seguro, embalaje o etiquetado directo, si existieran.
- Otros costos atribuibles exclusivamente a esa adquisición.
Cómo distribuir el envío entre las unidades
La regla más simple es dividir el envío por la cantidad total de unidades recibidas. Funciona bien cuando las prendas tienen tamaños y valores parecidos.
Si la compra mezcla artículos muy distintos, podés distribuir por valor de compra o por peso. Lo importante es documentar el criterio y no cambiarlo según el resultado que querés ver.
Distribución por unidad
Compra: 40 prendas por $800.000
Envío: $80.000
Envío unitario: $80.000 / 40 = $2.000
Bolsas y consumibles: costo variable de la venta
Una bolsa no es mercadería para revender, pero su consumo está ligado a la operación. Si comprás 100 bolsas por $30.000, cada una cuesta $300. Cuando una venta usa dos bolsas, el costo variable de esa venta aumenta $600.
Controlarlas como consumibles permite conocer existencia y costo sin mezclarlas con las prendas. Si tenés sucursales, la cantidad disponible debería pertenecer a cada ubicación para evitar saldos irreales.
Qué gastos conviene mantener fuera del costo unitario
Alquiler, internet, honorarios y mobiliario son necesarios para operar, pero asignarlos arbitrariamente a cada prenda puede distorsionar el inventario. Registralos como gastos operativos y analizá si el margen de contribución total alcanza para cubrirlos.
Esta separación permite ver tres niveles: ganancia bruta del producto, contribución después de costos variables y resultado del negocio después de gastos operativos.
Evitá contar el mismo gasto dos veces
Si el envío ya quedó incorporado al costo unitario, no vuelvas a restarlo completo en el resultado de la venta. Lo mismo ocurre con bolsas, comisiones y otros costos variables.
Definí dónde vive cada concepto y mantené esa regla en compras, ventas y reportes. Una rentabilidad confiable depende tanto de la fórmula como de la consistencia de los datos.
- Guardá el costo base y el envío unitario por separado.
- Registrá qué consumibles se usaron en cada venta.
- No repartas gastos generales sin una política definida.
- Revisá costos históricos sin sobrescribir ventas ya realizadas.
Aplicalo sin reconstruir todo en una planilla
Probá FashionSuite con tus productos y seguí costos, variantes, stock y margen desde una misma operación.
Probar 7 días sin cargo